INGREDIENTES
- 800 g de carne de ternera para guisar (aguja, falda o morcillo)
- 2 l de agua
- 2 hojas de laurel
- 1 cebolla grande picada
- 4 cucharadas de arroz de grano redondo
- 150 g de nueces trituradas
- 2 tomates pera maduros, triturados
- 2 cucharadas de vinagre de vino tinto o el zumo de ½ limón (tradicionalmente se utiliza Tkemali, una pasta de ciruela ácida)
- 2 cucharaditas de mezcla de especias Khmeli-Suneli (o una mezcla a partes iguales de cilantro molido, albahaca seca, eneldo seco, fenogreco y una pizca de menta)
- ½ cucharadita de guindilla en copos o chile rojo picado (al gusto)
- 4 dientes de ajo machacados
- 1 manojo pequeño de cilantro fresco, picado
- ½ manojo pequeño de perejil fresco, picado
- 2 cucharadas de aceite de girasol o mantequilla
- Sal y pimienta negra
LA RECETA PASO A PASO
- Corta la carne en trozos medianos y colócala en una olla grande con el agua y las hojas de laurel. Lleva a ebullición a fuego medio-alto y retira la espuma que se forme en la superficie.
- Reduce el fuego, tapa la olla y cocina durante 1 ½ a 2 horas, hasta que la carne esté muy tierna. Retira, cuela el caldo para eliminar impurezas y vuelve a incorporar ambos a la olla.
- En una sartén, calienta el aceite de girasol o la mantequilla y sofríe la cebolla durante 8-10 minutos, hasta que esté transparente y ligeramente dorada.
- Añade los tomates triturados y el vinagre o el zumo de limón (o el tkemali, si lo usas). Cocina durante 2-3 minutos, removiendo de vez en cuando.
- Lleva de nuevo el caldo con la carne a un hervor suave. Incorpora el arroz y el sofrito, y cocina a fuego medio durante 10 minutos.
- Agrega las nueces molidas, el Khmeli-Suneli, los copos de guindilla, sal y pimienta negra al gusto. Cocina todo a fuego lento durante 10 minutos más, removiendo ocasionalmente hasta que el arroz esté cocido y la sopa haya adquirido una textura ligeramente espesa.
- Añade el ajo machacado, el cilantro fresco y el perejil picados. Retira la olla del fuego y remueve bien. Tapa y deja reposar durante 15 minutos.
- Sirve el kharcho caliente en platos hondos, acompañado de pan rústico de corteza dura. Tradicionalmente se disfruta con panes planos tipo shotis puri o naan.

0 comentarios