INGREDIENTES
- Masa para pizza refrigerada o casera
- 200 g de tomates pelados
- Albahaca seca
- 1 bola de mozzarella fresca (mejor fior di latte
- 100 g de jamón cocido
- 4 champiñones frescos (en láminas)
- 100 g de corazones de alcachofa cocida
- 10-15 aceitunas negras sin hueso partidas por la mitad
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Unas hojas de albahaca o rúcula frescas
LA RECETA PASO A PASO
- Desenrolla la masa y déjala reposar a temperatura ambiente 30-45 minutos antes de usarla.
- Corta la mozzarella en rodajas finas. Escúrrela en un colador durante al menos 30 minutos para eliminar el exceso de líquido.
- Precalienta el horno a 220°C.
- Chafa los tomates con un tenedor. Sazona con sal ligeramente y deja escurrir en un colador durante unos 10-15 minutos para eliminar el exceso de agua.
- Coloca la masa en una bandeja para horno. Si notas que los bordes están demasiado compactos, puedes levantarlos ligeramente con los dedos para darles más volumen.
- Extiende los tomates. Espolvorea albahaca. Si los tomates son de conserva, espolvorea también una pizca de azúcar.
- Reparte la mozzarella en rodajas por la base de la pizza.
- Agrega los champiñones laminados, los trozos de alcachofas y las aceitunas negras partidas por la mitad.
- Hornea durante 10-15 minutos en la parte baja del horno. Cuando queden 5 minutos, sube a la parte media. Revisa la pizza antes de los 10 minutos. Si ves que la masa ya está dorándose demasiado por abajo, puedes moverla a la parte media un poco antes.
- Saca del horno, añade el jamón cocido y decora con unas hojitas de rúcula o albahaca. Rocía con un chorrito de aceite de oliva.
¡Anímate a hacer tu propia masa de pizza en casa! Es fácil y te permitirá disfrutar de una pizza artesanal y 100% casera.

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