INGREDIENTES
- 1 lámina de hojaldre fresca rectangular
- 1 huevo batido (para pintar el hojaldre)
- 250 gr de morcilla de cebolla fresca
- 2 manzanas reineta
- ½ vaso (unos 100 ml) de agua
- Un chorrito de zumo de limón y un par de pieles de limón
- Un puñado de piñones (unos 25-30 g)
- Miel de palma (o de abeja, si no la encuentras)
- Aceite de oliva virgen extra
LA RECETA PASO A PASO
- Precalienta el horno a 200 °C. Forra una bandeja con papel de hornear y extiende la masa de hojaldre.
- Con una regla y un cuchillo, corta 8 cuadrados de unos 8 cm de lado. Pincha el centro con un tenedor, dejando un borde de 1 cm sin tocar. Pincela con huevo batido y hornea durante 20-25 minutos, hasta que estén dorados y crujientes. El centro quedará ligeramente hundido. Reserva.
- Tuesta los piñones en una sartén sin aceite a fuego medio, removiendo constantemente o moviendo la sartén. Cuando estén ligeramente tostados (2-4 minutos), retíralos a un plato frío y reserva.
- Pela las manzanas, quítales el corazón y córtalas en trozos pequeños. Colócalas en un cazo con el agua, el zumo de limón y un par de pieles de limón. Cocina a fuego medio durante 30 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la manzana tenga una textura melosa (no puré). Retira las pieles y reserva.
- Quita la tripa a la morcilla y desmenuza el relleno. En una sartén caliente a fuego medio-suave con una pizca de aceite, saltea durante unos 5 minutos, removiendo para que se deshaga bien. Reserva.
- Coloca dentro de cada hojaldre una cucharada generosa de compota de manzana. Cubre con la pasta de morcilla y decora con los piñones tostados y unos hilos de miel de palma.
- Sirve templado.

0 comentarios