INGREDIENTES
- 300 ml de leche entera (tradicionalmente, leche de búfala de agua)
- 100 ml de nata líquida
- 4 cucharaditas de azúcar (o al gusto)
- 2 cucharadas (32 g) de zumo de jengibre fresco, mejor si es antiguo y maduro
- Miel, al gusto
- Ralladura de lima
LA RECETA PASO A PASO
- Lava y pela un trozo de jengibre fresco (unos 40-50 g). Rállalo finamente y coloca la pulpa en un bol.
- En una cacerola a fuego lento, calienta 300 ml de leche y 100 ml de nata con el azúcar. No dejes que hierva. Cuando alcance los 70 °C, retira del fuego y remueve suavemente para que el azúcar se disuelva por completo.
- Pasa la pulpa de jengibre por un colador fino sobre un tazón pequeño y exprime con una cuchara de madera o con las manos para obtener 32 g de zumo (aprox. 2 cucharadas).
- Pasa dos cuencos por agua caliente y sécalos bien. Añade en cada cuenco 1 cucharada de zumo de jengibre.
- Remueve ligeramente con una cuchara y vierte la leche caliente de golpe sobre el zumo. No remuevas después de verter.
- Tapa los cuencos y deja reposar 10-15 minutos. No toques ni muevas los cuencos durante este tiempo.
- Destapa: la leche habrá cuajado formando una textura suave y cremosa, tipo cuajada ligera.
- Sirve caliente, templado o frío. Decora con un poco de miel y ralladura de lima por encima.

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